La geometría bidimensional y el rombo
En este artículo se presenta una teoría que intenta realizar una correspondencia lógica entre las figuras geométricas bidimensionales más sencillas y las 7 Dimensiones que existen en el Rombo. Cada figura geométrica tiene un simbolismo ancestral, filosófico y metafísico y en base a este contenido conceptual se ha buscado una correspondencia razonada y resonante con las características de las siete subdimensiones de la segunda Dimensión del Rombo.
LAS FIGURAS GEOMÉTRICAS BIDIMENSIONALES
El Rombo es una figura que tiene una característica muy importante y que la aparta totalmente de las enseñanzas con criterios dogmáticos y unitarios ya que permite observar y analizar cualquier fenómeno desde infinitos puntos de vista. Así, por ejemplo, resulta posible ordenar a las figuras geométricas euclidianas dentro del esquema del Rombo de una manera u otra según el tipo de parámetro que se utilice para su clasificación dimensional.
Afortunadamente todos los diferentes criterios de clasificación que existen dentro de la geometría son válidos pues lo único que hacen es observar a las características de un cuerpo desde una óptica u otra. No existe un solo y único sistema de evaluación que permita clasificar a las figuras geométricas dentro del Rombo. Al contrario, cada forma de observar una realidad permite hacer una clasificación que no está reñida con otro sistema clasificatorio que se base en el estudio de otros factores geométricos. Como siempre, la realidad que se manifiesta en un momento concreto, lo hace según la perspectiva de la que dispone el observador.
Si por ejemplo para la clasificación de las diferentes figuras dentro del Rombo utilizamos un criterio de complejidad geométrica y empezamos con la figura bidimensional cerrada más básica que existe (el triángulo) podemos pensar que, en su sencillez estructural, esta figura podría estar situada en la 1ª Dimensión, la más elemental de todas, y a partir de allí, se irían construyendo figuras y geometrías cada vez más elaboradas que se vincularían con Dimensiones superiores.
Desde la primera dimensión, paso a paso, en un proceso evolutivo llegaríamos hasta las figuras que están vinculadas con la 4ª Dimensión y que a lo largo de la historia del ser humano han sido símbolos que han ayudado al ser humano a ampliar su conciencia y ascender dentro de la escala evolutiva.
Más allá de esta 4ª Dimensión entraríamos en las Dimensiones cuya compleja geometría evolucionaría progresivamente hacia la perfección observable de la circunferencia, que es la figura que abarca a todas las demás, que las contiene y que al mismo tiempo es el inicio de todas ellas.
Con este razonamiento elemental podríamos llegar a un sistema clasificatorio geométrico tan simple como éste, donde veríamos la evolución de las figuras bidimensionales desde la más simple (el triángulo) hasta la más completa (la circunferencia). Las figuras centrales del esquema clasificatorio (hexágono, estrella de David y Rombo) se encuentran en esta posición intermedia porque reflejan la ambivalencia y la simetría arriba-abajo, derecha-izquierda. Estas figuras más elaboradas y llenas de simbolismo metafísico parten del hexágono, matriz común de la Estrella de David, del Cubo de Metatron y del Rombo.
Más allá del hexágono la geometría de las figuras bidimensionales sigue evolucionando y se sigue volviendo cada vez más elaborada y perfecta hasta llegar a la circunferencia, figura final y madre a su vez de todas ellas.

Las figuras geométricas bidimensionales y su clasificación
Este podría ser un sistema de clasificación geométrico muy elemental pero basado en una premisa muy clara: a más elaboración geométrica, mayor número de lados del polígono (3,4,5,6,8,12…) mayor número de impactos en los vértices en una rotación completa (3,4,5,6,8,12…) mayor frecuencia vibratoria, y más afinidad vibratoria con alguna Dimensión elevada.
Una figura geométrica básica, con pocos lados, pocos vértices y con una estructuración simple se relacionaría con un Dimensión elemental. Y una figura geométrica más elaborada, con muchos ejes de simetría, lados, vértices, y relaciones complejas se relacionaría con una Dimensión elevada.
Evidentemente dentro de las posibilidades que contempla la observación de una figura geométrica existen otros sistemas de clasificación mucho más elaborados y complejos, y todos ellos tienen cabida dentro del Rombo. Afortunadamente hay infinitos sistemas de ordenación y esto es un hecho al que los estudiantes del Rombo ya nos hemos acostumbrado. Para cada planteamiento filosófico, matemático, artístico y geométrico existe un sistema de clasificación adecuado que reúne formas geométricas y Dimensiones afines.
EL TRIÁNGULO
El triángulo es la figura geométrica bidimensional más sencilla que existe y quizá una de las que tiene más carga simbólica. Su significado varía según el contexto, la orientación y la tradición, y algunas de sus propiedades simbólicas son comunes en las distintas culturas y filosofías.

El triángulo
El triángulo aporta estabilidad, una estructura firme, equilibrada y sólida. Simboliza direccionalidad, firmeza, equilibrio y solidez. El triángulo es la primera figura perfecta y la matriz oculta de toda forma posterior. El triángulo simbólicamente representa una tríada y cómo las tres partes que lo constituyen, al fusionarse, se convierten en un todo. Podemos poner algunos ejemplos de triadas que se pueden representar como triángulos:
Nacimiento-vida-muerte (el tránsito de la vida)
Pasado-presente-futuro (el paso del tiempo)
Fe-esperanza-caridad (tres virtudes teologales)
Corazón-cerebro-espíritu (tres centros vitales del ser humano)
Relajación-imaginación -propósito (el triángulo de la sabiduría)
Alabada-Estudiada-Discernida (el saludo del Rombo)

El saludo de la SFR
La orientación del vértice dominante en el espacio hace que el triángulo tenga propiedades distintas. Así, el triángulo enfocado hacia arriba indica fuego, sol, masculinidad, impulso, ascenso, y conexión con lo espiritual. En cambio, si está dirigido hacia abajo señala agua, luna, feminidad, receptividad, interioridad y materialización.
La dirección que marca el vórtice apunta hacia una dirección determinada y simboliza la transformación, el cambio, la evolución y el progreso en el sentido que marca la punta del triángulo. Así un triángulo que apunta hacia arriba puede aparecer en los diagramas de jerarquía, simbolizando el ascenso hacia un nivel superior de conocimiento o poder.
SIMBOLISMOS DEL TRIÁNGULO
El triángulo como portal.
En algunas tradiciones el triángulo es visto como un portal energético, ya que dirige y concentra la energía, marca el paso de un plano a otro y representa el punto de enfoque de la creación.
Estabilidad y poder.
Como figura estable, el triángulo simboliza el orden y el equilibrio entre las fuerzas opuestas.
Equilibrio, eternidad, armonía.
El triángulo, al ser una figura extremadamente estable, representa también: equilibrio, verdad, permanencia, eternidad y armonía del universo.
Ascensión y Unión con lo Divino.
En el Antiguo Egipto, la forma triangular de la pirámide representaba el camino del faraón desde la Tierra (base cuadrada) hacia el Cielo (vértice), que simbolizaba el punto en el que el ser humano se unía con los dioses, especialmente con Ra, el dios del Sol.
El triángulo como manifestación del rayo solar.
Los egipcios veían a la pirámide como una figura derivada del rayo del sol, que caía en forma triangular sobre la Tierra. Para ellos la punta era el símbolo del sol (Ra), la base era la representación del mundo terrenal y los lados señalaban el camino de ascensión espiritual.
Conexión entre los tres mundos.
Para los egipcios, el triángulo podía representar la unión de los tres mundos: Cielo (el reino de los dioses) la Tierra (el mundo físico) y Duát (el mundo espiritual o inframundo).
Geometría de la creación.
Los sacerdotes y arquitectos egipcios utilizaban el triángulo como un símbolo del proceso de creación divina, en el que la Energía se movía desde una fuente única hacia la manifestación.
En el caso del Rombo, aunque la Fuente es única, tiene dentro de sí las dos polaridades que van una hacia la otra. Estas dos fuerzas creadoras se encuentran en el centro donde alcanzan la máxima manifestación.

Desde la Fuente hacia la manifestación
El triángulo y la proporción áurea.
El triángulo áureo se asocia con la perfección divina, la armonía universal y la energía de equilibrio.

El triángulo áureo
DISTINTOS TIPOS DE TRIÁNGULOS
Existen distintos tipos de triángulos y se pueden clasificar según el tamaño de sus lados o sus ángulos.

Diferentes tipos de triángulos
EL TRIÁNGULO EQUILÁTERO
Propiedades geométricas.
Este triángulo tiene tres lados iguales, tres ángulos de 60°, tiene una simetría total y se inscribe perfectamente en un círculo.

El Rombo tridimensional visto desde el vértice inferior es un triángulo equilátero
Simbolismo filosófico-esotérico.
Representa la armonía, la unidad equilibrada de tres fuerzas, la perfección, la estabilidad y la totalidad. Se asocia con el número 3. En tradiciones místicas, encarna a la Trinidad perfecta. Es además el triángulo más relacionado con la iluminación, porque su equilibrio es total.
Símbolo de armonía perfecta.
Es la figura más pura porque sus tres lados y ángulos son iguales, lo que simboliza unidad absoluta. Es decir que representa el equilibrio entre energías, la simetría universal y la perfección geométrica.
EL TRIÁNGULO ISÓSCELES
Propiedades geométricas.
Este triángulo tiene dos lados y dos ángulos iguales (los de la base). Dispone de simetría axial y es estable pero no tan rígido como el equilátero. Tiene además un eje de simetría que hace que se pueda partir en dos mitades idénticas.
Simbolismo filosófico-esotérico.
Representa la dualidad balanceada: dos fuerzas iguales que sostienen una tercera diferente. También simboliza la relación entre polaridades: masculino/femenino, luz/sombra, activo/pasivo. El vértice superior representa la superación de la dualidad hacia una verdad unificadora.

El vértice superior representa la verdad unificadora
EL TRIÁNGULO ESCALENO
El triángulo escaleno debido a su total falta de simetría simboliza el desequilibrio, la tensión dinámica, el caos, y la imperfección. Posee tres lados y tres ángulos desiguales. El escaleno transmite una constante sensación de movimiento o de estar siendo deformado por fuerzas externas.
En psicología de la forma y el diseño el triángulo escaleno simboliza tensión y conflicto; al no tener un punto de reposo visual, el ojo percibe una cierta inestabilidad. Este triángulo genera incomodidad, peligro o dinamismo en composiciones visuales.
Su asimetría crea puntas muy afiladas y alargadas. Esto funciona como una flecha que guía la mirada con fuerza hacia un punto concreto.
También está vinculado con la modernidad y la disrupción ya que rompe con lo tradicional y lo estático, por lo que suele usarse en logotipos que buscan transmitir innovación radical o cambio.
Simbolismo Espiritual.
Este triángulo representa la aceptación de la imperfección y la originalidad del ser humano. Cada lado desigual representa un aspecto diferente de la vida que no tiene por qué estar en perfecto balance para existir.
También simboliza la búsqueda Divina: a pesar de su asimetría, mantiene la fuerza mística del número tres. Se asocia con caminos espirituales complejos donde la iluminación no es lineal.
EL TRIÁNGULO RECTÁNGULO
Propiedades geométricas.
Tiene un ángulo recto (90°) y satisface el teorema de Pitágoras: (a² + b² = c²). Es un triángulo fundamental en trigonometría y geometría del espacio.
Simbolismo filosófico-esotérico.
Representa la relación entre los dos planos: la materia (lo horizontal) y el espíritu (lo vertical). El ángulo recto simboliza un punto de cruce perfecto, una apertura o portal. En la tradición pitagórica, es símbolo de armonía matemática, proporción y orden cósmico. El famoso triángulo 3-4-5 era visto como una figura sagrada vinculada a los constructores antiguos.

El triángulo rectángulo en la pirámide
EL TRIÁNGULO ACUTÁNGULO
Un triángulo acutángulo es aquel que tiene sus tres ángulos internos agudos (es decir, menores de 90 grados). Desde la perspectiva del simbolismo, la filosofía y el misticismo, esta figura evoca conceptos muy específicos debido a su equilibrio.
Equilibrio Dinámico y Armonía.
Este triángulo presenta fuerzas balanceadas: al no tener ningún ángulo obtuso (abierto o pesado) ni recto (estático), representa una distribución armónica de la energía.
Es un símbolo de proporción ideal; en muchas tradiciones, este tipo de triángulo simboliza la mente, el cuerpo y el espíritu operando en perfecta consonancia sin que ningún aspecto domine sobre el resto.
Agudeza, Claridad y Enfoque.
Es una representación del pensamiento agudo: al estar formado por tres ángulos agudos, se asocia directamente con la agudeza mental, la inteligencia y la capacidad de penetrar en problemas complejos.
En cuanto a su dirección: las tres puntas cerradas actúan como flechas, simbolizando un enfoque total hacia un objetivo, la ambición y la claridad de propósito.
Divinidad y Trinidad.
Conexión celestial: si el triángulo se posiciona con un vértice hacia arriba, simboliza el fuego, el principio masculino y la elevación de la conciencia hacia lo divino.
Símbolo de la Trinidad: En el ámbito religioso, representa las tres facetas de la divinidad (como el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo) en un estado de perfección activa y vigilante.
EL TRIÁNGULO OBTUSO
El triángulo obtusángulo (aquel que tiene un ángulo mayor de 90 grados) posee un simbolismo profundo relacionado con el desequilibrio, la expansión y la transición.
A diferencia del triángulo equilátero, que representa la perfección y la armonía ideal, el triángulo obtuso introduce tensión y dinamismo.

El vértice obtuso superior del Rombo
Tal como sugieren las características de este triángulo obtuso, su forma invita a la expansión y el dinamismo, ya que desde su forma inicial se creará su imagen en espejo creando el Rombo tal como lo conocemos. Es un triángulo de movimiento. En el Rombo, desde el ángulo obtuso superior se inicia un movimiento que desciende y se propaga hasta el ángulo obtuso inferior generando un movimiento continuo de tensión y dinamismo.

El triángulo en movimiento genera un Rombo
Los significados principales del triángulo obtuso son:
Asimetría y dinamismo.
El triángulo obtuso rompe la estabilidad geométrica perfecta. Representa el movimiento, el cambio y la imprevisibilidad de la vida.
Expansión y apertura.
Su ángulo abierto simboliza una mirada hacia el exterior, la receptividad y la búsqueda de horizontes más amplios.
Tensión espiritual.
Al tener una base o un lado muy extendido, representa las fuerzas terrenales o materiales que tiran de la conciencia, creando un puente entre lo espiritual (el vértice) y lo mundano.
Transición y crisis.
En la geometría sagrada, los ángulos obtusos a menudo representan momentos de cambio radical, donde las estructuras antiguas deben estirarse o romperse para dar paso a lo nuevo.
Dirección del vértice.
Hacia arriba: simboliza un esfuerzo extraordinario por elevarse, una aspiración que lucha contra una base pesada o terrenal.
Hacia abajo: Representa el enraizamiento profundo, la manifestación material.
RESUMEN DEL TRIÁNGULO
El triángulo es una figura elemental de toda la geometría y se parece en cierto modo a la Madre Secreta porque gracias al triángulo se irán construyendo todas las otras figuras. Parece ser el soporte invisible de todo lo creado. Toda la geometría bidimensional emerge y se desarrolla a partir del triángulo elemental, lo que lo podría relacionar con nuestra 1ª Dimensión, que es el soporte básico, oculto e invisible del que emanará toda la posterior construcción material que llegará hasta las Dimensiones superiores.
EL CUADRADO
El cuadrado es uno de los símbolos geométricos más poderosos de la metafísica. A diferencia del círculo, que representa lo celestial, el cuadrado simboliza la manifestación material y el orden terrenal. A continuación, vamos a detallar sus principales significados metafísicos:
La Materia.
El cuadrado representa el mundo físico, lo tangible y la creación material. Es un símbolo de estabilidad ya que sus cuatro lados iguales encarnan la firmeza, la solidez y lo inmutable. Al mismo tiempo, el cuadrado define el espacio sagrado frente al caos exterior del universo.
El Orden Universal.
El cuadrado está intrínsecamente ligado al número cuatro, que rige la organización del plano terrenal. Así, por ejemplo, el número 4 está vinculado con los cuatro puntos cardinales (Norte, Sur, Este, Oeste), con los 4 elementos primordiales (Tierra, Agua, Aire, Fuego) y con las cuatro estaciones del año.
La dualidad con el Círculo.
El cuadrado es la Tierra, el círculo es el Cielo. Esta simbología está representada en una moneda tradicional china, en la que la forma redondeada representa el Cielo y la forma cuadrada la Tierra.

La moneda china
El intento de fusión de estas dos realidades ha sido conocido como la cuadratura del círculo y es un concepto que tiene dos significados muy potentes: uno matemático y uno metafórico o filosófico. En esencia, representa la búsqueda de lo imposible o la unión perfecta entre dos realidades opuestas.
Hoy en día, la expresión "encontrar la cuadratura del círculo" se utiliza para describir o bien un problema imposible de resolver, o una tarea que, por mucho que se intente, no tiene una solución real o lógica.
En sentido figurado, encontrar la cuadratura del círculo significa encontrar el equilibrio perfecto entre dos cosas totalmente incompatibles.
Y en un sentido geométrico e histórico es uno de los problemas matemáticos más famosos de la antigüedad, propuesto por los geómetras griegos. El reto consistía en dibujar (empleando solo una regla y un compás) un cuadrado que tuviera exactamente la misma área que un círculo dado.
En el año 1882 se demostró científicamente que es imposible de hacer esto ya que el área del círculo depende del número (Pi), que es un número trascendente y no se puede calcular de forma exacta mediante operaciones geométricas básicas.
La verdad.
En la antigüedad y también en la actualidad lo "cuadrado" designaba aquello que estaba bien hecho, era honesto, justo y perfecto. Por otro lado, sus ángulos rectos de 90 grados representan la rectitud moral y la ley cósmica.
El cuadrado en la Arquitectura Sagrada.
En la antigüedad, construir no era solo levantar muros, sino replicar el orden del cosmos en la Tierra. En la mayoría de los templos antiguos (egipcios, griegos, romanos) y también en las catedrales medievales se utilizaba el cuadrado o la cruz (nacida del cuadrado) como la forma básica de la planta, ya que estaba ligada a los cuatro puntos cardinales.
El cuadrado además delimita el espacio sagrado, separando el lugar sagrado del caos exterior y del mundo profano.
El cuadrado en la Masonería.
Dentro de la francmasonería, el cuadrado se estudia tanto a través de la figura geométrica como de la herramienta utilizada para trazarlo: la escuadra (que forma un ángulo de 90 grados, y que representa la rectitud moral, la justicia y el deber que debe guiar las acciones de todo masón.
El aprendiz comienza trabajando la "piedra bruta" (el estado imperfecto del hombre) para transformarla en una "piedra cúbica" (perfectamente cuadrada en todas sus caras).
Otro simbolismo del cuadrado se observa en el pavimento del mosaico del suelo de las logias que está decorado con un tablero de cuadros blancos y negros. Este dibujado simboliza la dualidad de la manifestación terrenal (el bien y el mal, la luz y la oscuridad) sobre la cual el ser humano debe caminar con equilibrio.
La presencia del cuadrado en el Misticismo Oriental.
En Oriente, especialmente en la India, China y el Tíbet, el cuadrado estructura la cosmología mística y las prácticas de meditación. Un ejemplo de ello lo constituyen los mandalas. En el budismo y el hinduismo, un mandala suele ser un círculo inscrito dentro de un cuadrado (o viceversa).

Un mandala
El cuadrado exterior representa el mundo terrenal y posee cuatro puertas custodiadas. Meditar en el mandala consiste en cruzar el cuadrado (la materia) para llegar al centro circular (la iluminación o el espíritu).
Otro ejemplo lo tenemos en el Vastu Purusha Mandala, que es el plano sagrado y geométrico base de la arquitectura tradicional de la India. Representa el mapa energético del cosmos y del cuerpo humano aplicado al espacio. Sirve para guiar la construcción de casas y edificios en armonía con la naturaleza.

Vastu Purusha Mandala
El cuadrado en la Astrología.
En astrología, el cuadrado se manifiesta a través de un aspecto angular llamado cuadratura. Se produce cuando dos planetas se encuentran a una distancia de 90 grados en la rueda zodiacal. Representa la máxima tensión, el conflicto y el desafío, pero también es el mayor motor de acción y crecimiento en una carta natal.
Aparentemente hay una diferencia conceptual entre los simbolismos de los que hemos comentado hasta ahora y el que aporta la astrología. A primera vista, parece una contradicción ya que, si en la metafísica el cuadrado representa la estabilidad, la solidez, la paz del orden, ¿cómo puede ser que en la astrología represente conflicto, tensión y crisis?
La relación existe, pero no es directa, sino que se basa en el proceso necesario para conseguir esa estabilidad. El cuadrado astrológico y el cuadrado metafísico son las dos caras de una misma moneda y representan el trabajo duro en el mundo material.
En la metafísica, el cuadrado representa la Tierra y el mundo material. Pero ¿cómo es la materia? La materia es dura, rígida, densa y opone resistencia.
En la metafísica para crear una estructura cuadrada perfecta (como una pirámide cuadrangular o un cubo de piedra), hay que picar la piedra, cortarla con esfuerzo y luchar contra la gravedad. La estabilidad no se regala, se construye.
En la astrología la cuadratura es precisamente ese proceso de "picar piedra". Dos planetas a 90 grados chocan porque están intentando construir una estructura sólida en tu vida, y eso genera fricción. Es el esfuerzo material necesario antes de conseguir la estabilidad.
En resumen: el cuadrado metafísico es el resultado final (el edificio terminado, estable y sólido). La cuadratura astrológica es el proceso de construcción (el ruido de las herramientas, el peso de los ladrillos y el sudor del obrero). No puede haber estabilidad material (cuadrado) sin una crisis de fuerzas que se tengan que ajustar (cuadratura).
RESUMEN DEL CUADRADO
El cuadrado representa la materia, la construcción material, el ladrillo básico del que parece estar hecha la construcción. El cuadrado es ya algo material, un objeto que se puede ver y tocar y que está en la base física y material de todo lo creado. En el lenguaje del Rombo parece relacionarse con la 2ª Dimensión, esa dimensión que cimenta y materializa toda la construcción visible.
EL RECTÁNGULO
En la metafísica clásica la simetría y la unidad están ligadas a un mayor grado de perfección. Desde este punto de vista el cuadrado es más perfecto ya que
posee una simetría radial y bilateral perfecta. Representa la máxima armonía de la forma de cuatro lados. Es una idea inmutable: solo hay una forma de ser un cuadrado.

Y si bien el cuadrado es único, el rectángulo es múltiple. El rectángulo rompe la unidad de los lados introduciendo la dualidad (dos lados largos, dos cortos). Al existir una infinidad de rectángulos posibles con proporciones distintas, los rectángulos se acercan más al mundo de lo ilimitado e imperfecto.
Al tener lados desiguales, el rectángulo introduce la dualidad (lados largos frente a cortos). Para Platón, todo lo que se aleja de la unidad y se acerca a la desigualdad pertenece al mundo material, que es cambiante, inestable y menos perfecto. El rectángulo es conceptualmente inferior porque rompe la armonía absoluta del cuadrado.
El rectángulo posee un simbolismo metafísico profundamente ligado a lo terrenal, la dualidad, el esfuerzo humano y la manifestación material.
A diferencia del cuadrado (que representa la perfección estática e ideal), el rectángulo es la figura de la asimetría equilibrada.
Vamos a enumerar los principales significados metafísicos y sagrados del rectángulo:
El Mundo Terrenal y lo Humano.
El rectángulo, al estirar sus lados, representa la Tierra real en la que habitamos: el mundo del cambio, la geografía y el territorio.
Es el símbolo del espacio humano ya que la inmensa mayoría de las construcciones humanas (casas, libros, pantallas) son rectangulares.
Metafísicamente, el rectángulo representa la capacidad del ser humano para tomar la materia prima de la naturaleza y ordenarla racionalmente.
La Dualidad y la Tensión Creativa.
El cuadrado representa la unidad ya que todos los lados son iguales. El rectángulo, en cambio, introduce la dualidad: tiene dos lados largos y dos cortos.
Esta desigualdad genera una tensión visual y metafísica. Representa los opuestos complementarios: lo activo (el lado largo) y lo pasivo (el lado corto), o el Cielo y la Tierra interactuando.
El rectángulo es una figura dinámica sugiere dirección, movimiento y crecimiento hacia el eje que es más largo.
El Umbral y el Tránsito.
Por su proporción, el rectángulo vertical es la forma universal de la puerta y la ventana. Metafísicamente, simboliza el umbral entre dos mundos o dos estados de conciencia. Pasar a través de un rectángulo significa dejar atrás un estado del ser para entrar en otro.
La Proporción Áurea.
Existe un tipo de rectángulo muy especial en la metafísica y la estética: el rectángulo áureo Este rectángulo contiene la serie de Fibonacci, que se encuentra en los caracoles, las galaxias y el crecimiento de las plantas.
Metafísicamente, el rectángulo áureo representa la huella digital de la creación divina en la materia. Es el símbolo de cómo lo infinito puede manifestarse y ordenarse dentro de los límites de lo finito

El rectángulo áurico
Resumen simbólico.
La orientación horizontal representa la estabilidad, el horizonte, la receptividad, el reposo y el mundo material materializado. Y la orientación vertical representa la ascensión, el puente entre la Tierra y el Cielo, la acción y la autoridad espiritual.
RESUMEN DEL RECTÁNGULO
El cuadrado y el rectángulo están emparentados y forman parte de la misma familia de polígonos. Si bien el cuadrado representa el principio perfecto, simétrico e inamovible, el rectángulo es esa fuerza en movimiento, con una dirección y plasmada en el mundo humano de lo material, donde la unidad ha desaparecido y ha emergido la dualidad, la tensión y el movimiento. Tanto el cuadrado como el rectángulo son el soporte básico y material de lo creado y están relacionados con la 2ª Dimensión y con la formación de las estructuras de soporte de todo lo creado.
EL PENTÁGONO
El simbolismo metafísico del pentágono se centra en la unión del espíritu con la materia, la armonía universal y la manifestación del ser humano como un puente entre lo terrenal y lo divino. El pentágono representa el equilibrio de las fuerzas cósmicas y la perfección geométrica de la creación. Podemos desarrollar un poco este tema y observarlo desde sus distintas aportaciones.
El Quinto Elemento y el Orden Cósmico.
En la alquimia y el esoterismo, las cuatro primeras líneas o vértices del pentágono encarnan los elementos físicos: tierra, aire, agua y fuego. El quinto vértice superior introduce la quintaesencia, el éter o el espíritu. Metafísicamente, el pentágono cerrado estructura este orden, demostrando que el tejido universal no es puro caos material, sino que está contenido y organizado bajo una inteligencia espiritual superior.
El Ser Humano Sacralizado.
Ligado íntimamente al pentagrama el pentágono es el símbolo del ser humano autorrealizado. Representa al hombre con los brazos y piernas abiertos, con la cabeza apuntando al cielo.

Hombre y pentágono
Este dibujo puede simbolizar también el ser humano evolucionado en el que la mente y la conciencia divina gobiernan las pasiones y los instintos físicos.
Además, puede tener también una representación sensorial en la que podemos ver la relación que tienen los sentidos entre ellos.
Gracias al esquema del Rombo sabemos que los sentidos están vinculados entre ellos de tal manera que los sentidos como la vista y el oído que manejan vibraciones lumínicas o sonoras están relacionados con los sentidos como el olfato y el gusto que utilizan partículas (en suspensión o formando sólidas masas compactas). Concretamente la vista está relacionada con el gusto de la misma manera que la 6ª Dimensión está relacionada con la 2ª Dimensión, y el oído lo está con el olfato, al igual que la 5ª Dimensión lo está con la 3ª Dimensión. Esta distribución se hace siguiendo la regla de atracción de los opuestos en donde vemos que la alta y la baja frecuencia se van a buscar. El tacto que está a mitad de camino y que como la 4ª Dimensión tiene tendencia a expandirse en todo lo manifestado, se relaciona consigo mismo, de la misma manera que la parte inferior de la 4ª Dimensión lo hace con la parte superior de la 4ª Dimensión.

Las altas frecuencias y las bajas se van a buscar
En el siguiente dibujo vamos a representar esta misma relación energética, pero utilizando la figura del pentágono. Cada una de las caras estará representada por un sentido.

Las relaciones de los sentidos y las dimensiones
En el Rombo siempre se ha estudiado la importancia de los sentidos en la evolución y su relación con la geometría. Solamente debemos releer unos textos que aparecen en el libro María Rosa III para recordar estos aspectos metafísicos de los sentidos:
“El ser perfectamente armónico e integral es aquel que capta a través de sus sentidos todo lo que le hace falta para crecer e integrarse dentro del concierto sideral. Cuando digo todos los sentidos, me refiero a todos; la vista, con toda la riqueza cromática, con toda la captación de vida y movimiento; el olfato, con la riqueza de olores que se descomponen y penetran hasta el más recóndito espacio cerebral; el gusto, sentido precioso, para disfrutar íntimamente de los sabores y para poder alimentar con placer esta necesidad del organismo; el tacto, para saber, como bien os hemos dicho, la naturaleza de las cosas, y para el placer físico que le lleva a buscar a la pareja adecuada para su placer sexual con ansia de creación y, porque no, de fecundación; y el oído, ¡oh el oído! punto de entrada de las ondas sonoras que deben penetrar dentro de su intelecto y dar respuesta a sus necesidades evolutivas.
De todos estos sentidos, en el orden que le hemos dado, podéis hacer una figura cónica en la que el vértice superior sea la conciencia cósmica. Estudiad cada vértice formado por las cualidades de cada sentido y tendrá un instrumento para trabajar en lo que en estos momentos se siente atraído y empujado.”

Los sentidos como portales
Evidentemente, toda la información proveniente del mundo exterior y que es necesaria para la vida y la evolución llega a través de las distintas puertas sensoriales. Cada una de ellas puede aportar la información que necesita el ser humano para seguir vivo, tener salud, evolucionar y andar por el sendero que le ha de llevar a la conciencia cósmica.
La Proporción Áurea y la vida.
Para la escuela de Pitágoras, esta figura geométrica era el emblema supremo de la salud, la belleza y la armonía. Un pentágono regular contiene de forma intrínseca la proporción áurea o número de oro en numerosas relaciones de sus lados o segmentos.
Por ejemplo, en un pentágono regular de 1 cm de lado se encuentran los dos triángulos isósceles que verifican que el cociente de sus lados es el número de oro.
En cualquier pentágono regular, el cociente entre la longitud de una diagonal y la longitud del lado es el número de oro. Si el lado del pentágono mide 1 cm, la longitud de la diagonal es también el número de oro.

Al trazar las diagonales en un pentágono cualquiera, todos los triángulos que se forman son triángulos semejantes a alguno de los dos anteriores.

En esta figura solo hay cuatro longitudes distintas de segmentos, AC, AB, AG y FG, que verifican:

Y solamente aparecen tres ángulos distintos: 36º, 72º y 108º.
Desde la perspectiva metafísica, esta constante matemática es la huella digital del Creador, lo que convierte al pentágono en un fractal del equilibrio perfecto que sostiene la vida en el universo. Para la Escuela Pitagórica el pentágono regular y su estrella interna, el pentagrama, no eran simples figuras geométricas. Eran el símbolo sagrado supremo de su hermandad, representando la salud, la armonía universal y el secreto de la creación.
Protección y Contención Energética.
En las tradiciones místicas, el pentágono actúa como un escudo energético o amuleto protector. Al ser un polígono cerrado, delimita de forma sagrada el espacio sagrado del profano. Evita la dispersión de las fuerzas espirituales positivas y bloquea la intrusión de influencias caóticas o densas provenientes del exterior
Relación con la Arquitectura Sagrada.
La aplicación del pentágono en la arquitectura sagrada se da principalmente en el trazado de ábsides medievales, en los vitrales góticos y en la codificación secreta de la Proporción Áurea.
Las ábsides de cinco lados: en el románico y el gótico europeo, es muy frecuente encontrar iglesias con ábsides semicirculares divididos exactamente en cinco partes. El objetivo era diseñar la cabecera del templo (la zona más sagrada donde se sitúa el altar) con esta geometría de cincos paneles para inmortalizar el sacrificio de la redención en la misma piedra del edificio.
Rosetones y vitrales góticos: los maestros de obra de los gremios de constructores aplicaban el pentágono y su estrella de cinco puntas (el pentagrama) para diseñar los calados de piedra de las grandes ventanas y rosetones. Como la luz del sol pasaba a través de esta geometría, se entendía metafísicamente que la luz divina quedaba ordenada y armonizada por la perfección geométrica antes de iluminar a los fieles.
La proporción áurea escondida: el pentágono se utilizaba en el trazado invisible de los planos. Dado que el pentágono contiene intrínsecamente el número de oro, los arquitectos usaban patrones pentagonales geométricos para determinar las proporciones armoniosas entre la altura de las naves y la anchura de las columnas en catedrales.
El pentágono y el pentagrama invertido.
La diferencia principal entre el pentágono y el pentagrama invertido radica en la dirección del flujo de la energía y la jerarquía espiritual que representan. Mientras que el pentágono es el polígono de contención armónica, el pentagrama es la misma geometría en movimiento que, al invertirse, cambia por completo su mensaje metafísico. El pentagrama invertido es la estrella de cinco puntas, pero orientada hacia abajo. Es una figura lineal y dinámica que proyecta energía hacia el exterior.

El pentágono invertido
Al girar la figura, la punta del espíritu queda orientada hacia la Tierra. Esto simboliza la sumisión de la divinidad o la razón humana ante los deseos materiales, la carne, los instintos primarios y el caos de la materia. El pentagrama invertido representa la caída o la inversión del ser humano. Visualmente, se vincula a la figura del Aquelarre o el Macho Cabrío y se ha convertido en el símbolo universal del satanismo, la mano izquierda esotérica y la rebelión contra el orden divino.
RESUMEN DEL PENTÁGONO
El pentágono, desde un punto de vista simbólico, puede estar relacionado con la tercera dimensión por varios motivos. Quizá el primordial es que el pentágono refleja la manifestación del orden y la armonía intrínsecos de todo lo creado. Hay muchos estudios sobre la geometría intrínseca de todo lo manifestado y cómo el número de oro aparece en la formación de plantas, animales y estructuras universales. Además, el pentágono simboliza también la unión de la materia y la energía, aquello que se observa con total claridad en la tercera dimensión, donde se hallan los tres reinos de la naturaleza y donde se manifiestan también el psiquismo y la inteligencia.
EL HEXÁGONO
El hexágono es uno de los símbolos más potentes de la geometría sagrada. Representa la armonía perfecta entre el mundo material y el espiritual, actuando como un puente entre la Tierra y el Cielo. En las siguientes líneas vamos a detallar sus significados metafísicos principales:
Eficiencia divina.
Es la forma que elige la naturaleza (como los pañales de abejas o los cristales de nieve) para lograr la máxima estabilidad gastando el mínimo de energía.
El Hexágono en el Hermetismo.
En la filosofía hermética el hexágono se manifiesta a través del Sello de Salomón o estrella de seis puntas y representa las leyes fundamentales de la realidad a través de los siguientes conceptos:
El principio de correspondencia que es la máxima expresión de la frase hermética "Como es arriba, es abajo". El triángulo superior (el macrocosmos, el espíritu, Dios) se refleja perfectamente con el triángulo inferior (el microcosmos, la materia, el ser humano).
El principio de polaridad que dice que el hexágono es una figura que reconcilia los dos opuestos. Une el fuego (triángulo hacia arriba) con el agua (triángulo hacia abajo), demostrando que los opuestos son, en realidad, las dos caras de la misma moneda divina.

Estrella de David
El triángulo hacia arriba simboliza la energía masculina, el fuego, el cielo y la conciencia divina y el triángulo hacia abajo representa la energía femenina, el agua, la tierra y la materia. Es por eso por lo que al unir los dos símbolos resulta un equilibrio perfecto, ya que la fusión de ambos crea un estado de balance absoluto y armonía cósmica.
El hexágono en el Cubo de Metatrón.
El hexágono es la base sobre la que se construye esta figura de la geometría sagrada. El Cubo de Metatrón está compuesto por 13 círculos conectados por líneas rectas, que contiene potencialmente en su interior a los cinco sólidos Platónicos. Simboliza la estructura fundamental del universo, el flujo de la energía primordial y la transición de la nada a la creación material.

El cubo de Metatron
El hexágono y la Semilla de la Vida.
El hexágono permite construir desde el centro y desde los Focos todas las circunferencias que componen la Semilla de la Vida, que es una de las figuras más conocidas en el mundo de la geometría sagrada. Esta figura es la precursora de la Flor de la Vida y está formada por siete círculos interconectados que mantienen una simetría perfecta. A nivel metafísico, este símbolo representa la génesis de la creación, el origen de todo lo que existe y los componentes básicos del universo.

La semilla de la vida y el hexágono
El hexágono y el Rombo.
El hexágono es la figura madre que protege, enmarca y permite trazar la Sagrada Forma del Rombo en sus múltiples manifestaciones gráficas. A partir del hexágono elemental, se pueden ir creando nuevas líneas y circunferencias que permiten crear todos los elementos interiores y exteriores del Rombo hasta hacer posible toda la magnificencia representativa de este nuevo símbolo.

El hexágono es la figura matriz del Rombo
RESUMEN DEL HEXÁGONO
Hemos visto como a partir del hexágono regular se dibujan diferentes figuras vitales dentro del campo de la geometría sagrada: la estrella de David, el Cubo de Metatron, la Semilla de la vida y el Rombo. Cada una de estas figuras simboliza principios filosóficos evolutivos y universales y detrás de todas ellas está el hexágono, la figura matriz y la que sostiene y da vida a todos estos elementos geométricos.
Todas estas grandes figuras están relacionadas con la evolución del ser humano y con la universalidad completa de su ser. Todas estas características nos recuerdan a las cualidades de la 4ª Dimensión, allí donde está la vida plena cósmica, la vida del ser consciente y la proyección de estas vibraciones a todo el espacio. Es por todo esto por lo que podemos decir que hay una conexión lógica entre el hexágono creador y la 4ª Dimensión.
EL OCTÓGONO
El octágono simboliza el equilibrio cósmico, la transición entre el Cielo y la Tierra. También representa la perfección espiritual moldeando la materia y el renacimiento.
El Puente entre el Cielo y la Tierra.
En la tradición esotérica, el cuadrado representa el mundo terrenal y el círculo representa el plano celeste o infinito. El octágono es la figura que encaja exactamente entre ambos, actuando como un conector o portal que permite al ser humano elevar su realidad material hacia el espíritu. El octógono es un estado transicional entre el cuadrado y el circulo.

Entre el cuadrado y el círculo
El Principio de la Regeneración.
El nuevo comienzo: si el número 7 representa el final de un ciclo temporal de la creación, el número 8 simboliza el "octavo día", el renacimiento.
Renovación espiritual.
Representa la resurrección, el renacimiento y el acceso a una dimensión o nivel de conciencia superior. Por esta razón, históricamente muchos bautisterios y templos antiguos se construían con planta octogonal.

Iglesia de Eunate
Justicia Divina y Ajuste Universal.
El octógono es una imagen del equilibrio perfecto: se compone de una doble simetría o de dos pares perfectos (4 + 4), lo cual se asocia a la justicia del intelecto sobre la fuerza.
Ley del Retorno.
Metafísicamente el octógono funciona como un imán que neutraliza los excesos, es decir que, cualquier energía que se desvía hacia los extremos es atraída de nuevo hacia el centro de la figura. Se le llama el principio del ajuste cósmico o de armonía pura.
Omnipresencia y Totalidad.
El octágono integra los 4 puntos cardinales (Norte, Sur, Este, Oeste) con los 4 puntos intermedios (Nordeste, Noroeste, Sudeste, Sudoeste). Esta unión simboliza el control del espacio, la estabilidad total y la armonía macrocósmica orientada hacia todas las direcciones del universo.
El Tránsito de la Cúpula.
Los templos solían tener una base cuadrada que representaba la Tierra, lo material y los cuatro elementos. El techo se remataba con una cúpula redonda, símbolo del Cielo, el infinito y la divinidad.
Para pasar del cuadrado al círculo de forma arquitectónica, se construía una estructura intermedia de ocho lados (el tambor octogonal). Este octágono sostenía la cúpula, actuando literalmente como el puente que unía el Cielo con la Tierra.
Los Bautisterios Paleocristianos y Bizantinos.
Durante los primeros siglos del cristianismo, casi todos los bautisterios (donde se realizaba el bautismo) se construían con planta octogonal. El iniciado entraba al agua para morir a su vida vieja y salir renovado. El espacio de ocho lados envolvía al creyente en la energía del "Octavo Día", el día de la resurrección y la vida eterna.
Los Templos de Planta Centralizada y de Peregrinación.
Edificios como la Cúpula de la Roca en Jerusalén o la iglesia de San Vital en Rávena utilizan una planta octogonal perfecta. Esta forma permitía a los fieles o peregrinos caminar en círculo alrededor del punto más sagrado del templo (una reliquia, el altar), manteniendo una distancia matemática exacta y equidistante desde el centro hacia los ocho puntos del espacio.
La Orientación Solar y Cósmica.
Las ocho paredes del octágono permitían abrir ventanas orientadas con precisión matemática no solo a los cuatro puntos cardinales, sino también a los solsticios y equinoccios. El templo se convertía en un reloj cósmico donde la luz divina entraba de forma calculada según la estación del año.
La culminación ecuatorial, o la altura del sol sobre el horizonte en el equinoccio de primavera en cualquier lugar del mundo se calcula restando 90º a la latitud del lugar de la observación. Así, para Barcelona a una latitud aproximada de 41º, la altura del sol en el equinoccio es de 90º- 41º = 49º sobre el horizonte. En el solsticio de verano asciende 23º 30’ y se sitúa en 72º 30’ y en inverno desciende 23º 30’ situándose 25º30’.
Este mismo ascenso se observa en los desplazamientos hacia el Noreste y el Noroeste en el verano en la salida y puesta de sol. Y naturalmente, en invierno la salida y la puesta de sol se sitúan a 25º30’ en el Sureste y Suroeste.

La ubicación de un templo y su iluminación
Esto hace que sea posible, según la orientación de la iglesia, que algunas ventanas permitan una mayor entrada de luz en los equinoccios de primavera-otoño y en los solsticios de verano e invierno.
RESUMEN DEL OCTÓGONO
Cuando miramos a un octógono intuimos que es una figura geométrica que evoluciona hacia la circunferencia y parece estar más cerca de ella que del cuadrado. Si bien al hexágono lo habíamos vinculado con la 4ª Dimensión, el octógono parece escapar ya de las figuras materiales y situarse dentro de lo que podríamos llamar figuras espirituales o circulares. Esto haría que situáramos al octógono dentro de la parte azul del Rombo, es decir la zona derecha. Al octógono se le relaciona con el bautismo espiritual, es decir con aquella agua que da vida, regenera y renueva a la materia. Es una forma geométrica que influye sobre la materia, sobre el humano y que le da vida y fuerza. Estas características podrían situar al octógono más allá de la 4ª Dimensión, es decir la 5ª Dimensión.
DODECÁGONO
Las características metafísicas del dodecágono giran en torno a la mediación entre el Cielo y la Tierra, el orden del universo y la culminación de la creación física. En la geometría sagrada, se le considera como el paso previo y más cercano a la perfección divina de la circunferencia por lo que representa el límite de la manifestación física.

Dodecágono
Estas son las características metafísicas principales del dodecágono:
El Puente entre el Espíritu y la Materia.
El número 12 nace de la multiplicación del 3 (la Trinidad, el mundo espiritual, el triángulo) por el 4 (los elementos, el mundo terrenal, el cuadrado). El 12 representa la infusión del espíritu divino dentro de la materia orgánica. Es el espíritu humanizado o la materia espiritualizada.
El Diseño del Universo Físico.
El dodecágono representa el Éter o el patrón geométrico con el que el Creador diseñó el universo completo. Dentro del Rombo el número 12 está relacionado con la suma de los 7 Rayos Regentes y los 5 Rayos Vigilante-Ejecutores. Recordemos que, desde un punto de vista teórico, en la 1ª y la 7ª Dimensión no hay Karma y por tanto no se observa claramente la presencia de estas 12 formas de energía, pero en la 6ª Dimensión, que es la más cercana a la perfección de la 7ª, ya existen por primera vez plenamente manifestadas estas 12 formas energéticas. Por otro lado, también 12 son el número de familias de 12 elementos primarios que forman las 144 partículas materiales observables en la 2ª Dimensión.
El dodecágono es el límite máximo donde la forma geométrica recta todavía mantiene una estructura reconocible antes de disolverse en la forma curva del círculo.
El Gobernador del Tiempo y los Ciclos.
El dodecágono es un reloj cósmico: el número 12 estructura la realidad temporal en la que vivimos. Rige los 12 meses del año, las 12 horas del día, las 12 de la noche y las 12 constelaciones del zodiaco.
El dodecágono no representa el tiempo lineal, sino el tiempo cíclico ordenado, asegurando que el caos terrenal esté sujeto a un ritmo armónico superior. De esta forma, la concepción metafísica del Tiempo dentro del dodecágono se asocia al concepto de Tiempo cíclico que se manifiesta en la 6ª Dimensión. Sabemos que el Tiempo como tal va desde la 2ª a la 6ª Dimensión, pero en esa Dimensión, el Tiempo ya no es lineal como lo conocemos y en ese lugar, el Tiempo tal como lo entendemos desaparece.
La Plenitud y el Cumplimiento.
El dodecágono simboliza una totalidad completada (el año entero, los 12 meses, el día entero, las 12 + 12 horas del día, las 12 tribus de Israel, los 12 apóstoles).
Alcanzar la vibración del 12 o del dodecágono significa haber superado todas las pruebas del mundo de la materia.
El dodecágono en la arquitectura.
La aplicación del dodecágono (y el número 12) en la arquitectura sagrada y las catedrales, especialmente en las góticas, es una de las manifestaciones más puras de la "teología de la luz" y la geometría sagrada medieval. Los constructores medievales utilizaban las formas para replicar el orden divino en la Tierra. Podemos ver aplicado el dodecágono en la arquitectura sagrada de muchas formas y vamos a observar algunas de ellas:
Los grandes rosetones de las catedrales góticas (como los de Notre-Dame de París o la Catedral de Chartres) se dividen casi siempre en 12 o 24 secciones.
El Cristo Central: El centro del rosetón representa la Unidad (Dios/Cristo), y los 12 rayos del dodecágono que se irradian hacia fuera simbolizan cómo la luz divina se propaga hacia el mundo material a través de los 12 apóstoles.
Otro tema de observación lo forman las bases de Torres y Cimborrios: muchas catedrales utilizan el dodecágono para diseñar la planta del ábside (la cabecera del templo) o los cimborrios (las torres sobre el crucero). Al hacerlo, los arquitectos transformaban el espacio físico de la catedral en una representación tridimensional de la ciudad celestial en la Tierra.
Los Baptisterios y Criptas.
La Muerte y el Renacimiento: Aunque muchos baptisterios son octogonales (por el número 8 de la resurrección), las criptas y los espacios de iniciación más antiguos a menudo utilizaban el dodecágono.
La Transición del Cuadrado al Círculo.
Pilares y Columnas: Muchos pilares góticos complejos están formados por un núcleo central rodeado de 12 pequeñas columnas adosadas.
En la arquitectura, el cuadrado representa la Tierra y el círculo representa el Cielo. El dodecágono se utilizaba como paso geométrico estructural para levantar cúpulas redondas sobre bases cuadradas, simbolizando físicamente el camino del hombre desde la materia hacia el espíritu.
RESUMEN DEL DODECÁGONO
Desde un punto de vista simbólico y metafísico el dodecágono es una figura geométrica muy singular. Su vinculación numerológica con el número 12 le otorga una serie de características muy notables. En numerología, el número 12 representa la plenitud, el cierre de todos los ciclos y la transformación espiritual. Se le considera también un número de orden universal y perfección que organiza completamente la realidad.
El dodecágono dentro del Rombo está vinculado al número 12, a los 12 tipos primordiales de energía de Rayo que se expresan plenamente en la 6ª Dimensión y a las 12 familias de 12 elementos primarios cuya geometría etérica se dibuja en esta 6ª Dimensión y se plasma en la 2ª Dimensión.
De la misma manera que la 6ª Dimensión es el prólogo de la 7ª Dimensión, el dodecágono es el predecesor del círculo, aquello que representa el Absoluto, el Creador, aquello que no tiene principio ni fin y es el centro de Todo.
EL CIRCULO
El círculo representa la eternidad, la perfección, y la unidad del cosmos. No tiene principio ni fin y mantiene todos sus puntos a la misma distancia del centro.

El círculo contiene y abraza a toda la estructura del Rombo
Características metafísicas principales
Eternidad y ciclo.
El círculo simboliza el tiempo circular, el eterno retorno y los ciclos sin fin de la naturaleza y el universo.
Unidad y centro.
El centro es el origen creador o principio inmóvil; la circunferencia es la manifestación infinita que emana de él y regresa a él. El Universo es el círculo. El círculo es el destino final y también el principio.
Platón decía que el Alma del Mundo imprimía al cosmos un movimiento de rotación circular uniforme. Este giro regular sobre sí mismo reflejaba a la perfección la actividad de la razón, el pensamiento y la inteligencia.
Perfección divina.
Desde la antigüedad y en la filosofía medieval la esfera y el círculo se consideraban la forma más perfecta y el prototipo del movimiento celeste. Platón afirmaba que el cosmos tenía forma esférica porque era la figura más perfecta y completa, capaz de contener todas las demás formas en armonía.
Orden cósmico.
Aristóteles mantenía que el movimiento natural y propio de los cuerpos celestes era el circular uniforme. Es el único tipo de desplazamiento que puede ser eterno y continuo sin tener que cambiar de lugar ni detenerse jamás. Para él, el motor del amor era un punto inmóvil que movía las esferas celestes sin moverse él mismo porque actuaba como un objeto de deseo o de amor. Las esferas aspiran a su perfección divina y se mueven en círculos para intentar imitarlo.
Continuidad infinita.
El movimiento circular, según el pensamiento clásico, es superior al rectilíneo porque puede ser eterno y continuo, ya que no tiene ni principio ni final. El círculo vuelve siempre sobre sí mismo y encarna la inmutabilidad propia de lo divino.
RESUMEN DEL CÍRCULO
El círculo simboliza el cuerpo geométrico perfecto. Puede ser el principio o el final de la geometría, de la misma manera que dentro del Rombo lo es la 7ª Dimensión.
Las formas evolutivas avanzan hasta llegar a esta elevada Dimensión donde las Fuerzas Creadoras que en el Rombo conocemos como Rayos bajan de nuevo hasta la 1ª Dimensión para empezar a construir la vida de nuevo. La 7ª Dimensión es al mismo tiempo principio y final de la creación, al igual que lo es el círculo.
La 7ª Dimensión es el centro, es el poder creador o principio inmóvil ya que en la 7ª Dimensión no hay movimiento y no hay nada manifestado excepto los Rayos de Energía Cósmica. En esta Dimensión está Todo y está Nada al mismo tiempo al igual que en el círculo están todas y ninguna figura geométrica.
Si en esta 7ª Dimensión no hay Nada, nada puede cambiar puesto que no existe como tal y por ende la 7ª Dimensión parece inmutable. Nada puede cambiar pues dentro de ella ya está la potencialidad de todos los cambios y todas las manifestaciones. Es pues inmutable como lo es el círculo, que Todo lo contiene y que no contiene a Nada.
El círculo vuelve siempre sobre sí mismo y encarna la inmutabilidad propia de lo divino al igual que lo hace la 7ª Dimensión.
Todas estas similitudes hacen posible poder relacionar a la 7ª Dimensión con el círculo. Es la figura geométrica que mejor se adapta al contenido intrínseco de esta elevada Dimensión.

La geometría bidimensional en la 2ª Dimensión
